La nebulosa de Orión, Messier 42, o NGC 1976, es una nebulosa difusa situada al sur del cinturón de Orión. Es una de las nebulosas más brillantes que existen, y puede ser observada a simple vista sobre el cielo nocturno.
La nebulosa de Orión es un ejemplo de incubadora estelar. En ella, el polvo cósmico forma estrellas a medida que se va condensando debido a su atracción gravitatoria. Actualmente cuenta con aproximadamente setecientas estrellas en diferentes etapas de formación.
El Telescopio espacial Hubble ha descubierto en esta nebulosa una gran concentración de discos protoplanetarios. revelando ciento cincuenta de ellos, se considera que están en una fase de formación equivalente a las primera etapas de formación del sistema solar, lo que prueba que la formación de sistemas solares es común en el universo.
Las estrellas se forman cuando el hidrógeno y otros elementos se acumulan en una región H II del espacio donde se comprimen debido a su propia gravedad. A medida que el gas se condensa, el agrupamiento central atrae cada vez a más partículas, pues la masa va aumentando y en consecuencia su atracción gravitatoria, hasta que el gas se calienta a una temperatura suficiente como para convertir la energía potencial gravitatoria en energía térmica. Si la temperatura continúa aumentando, se inicia un proceso de fusión nuclear, dando lugar a una protoestrella. Se dice que una protoestrella ha nacido cuando comienza a emitir suficiente energía radioactiva como para compensar su gravedad y frenar el colapso gravitatorio.
